El teatro de García Lorca, es un teatro lírico que se caracteriza por el extrañamiento de las cosas, que es volver extraño algo común.
En el siguiente texto vamos a poder observar al gran problema de género de Yerma. En España, a principios del siglo XX la mujer cumple con el rol de tener hijo, la mujer que no puede cumplir con este rol de madre, es mal vista por la sociedad. Ese es el caso de Yerma, que por más que tiene un gran deseo de cumplir con el rol de la maternidad no consigue quedar embarazada.
Yerma aparece como una mujer infértil cuyo mayor deseo en su vida es tener un hijo. Esto se puede observar en las claras palabras de Yerma: “No quiero cuidar hijos de otros. Me figura que se me van a helar los brazos de tenerlos.”
Yerma quiere cumplir con el rol que se espera de toda mujer, que es brindarle al esposo cuantos hijos desee. También se puede decir que en el nunca va a haber un problema de honor, que por más que se ve perjudicada gravemente al no poder cumplir con su sueño de maternidad y al quedar muy mal vista no cumpliendo el rol social esperado, su honor prevalece por delante de todo y nunca va a hacer nada que ponga en cuestión la teoría de la familia.
Según ella tener hijos es lo más preciado y cada mujer tiene una parte de ellas para brindárselos a sus hijos, lo cual también pensaba que si no tenía hijos es “parte” iba a dejar de servir.
Su gran problema de género ya empezaba a generarle cierto odio, como podemos observar en su clara palabras: “No, vacía no, porque me estoy llenando de odio.”
Este odio se agrandaba al ver que María, su joven amiga, a cinco meses de haberse casado, ya había quedado embarazada; y que la vieja teniendo gran cantidad de hijos le dice que si desea ser madre debe dejar el honor de lado y no tenerlo con Juan.
Es en el caso de Yerma que la relación con el símbolo bisémico está claramente visto. Yerma se muestra como agua estancada que es infértil y como sangre que se queda encerrada, que se va pudriendo con el paso del tiempo, como podemos observar: Yerma-“Quiero beber agua y no hay vaso ni agua, quiero subir al monte y no tengo pies, quiero bordar mis enaguas y no tengo hilos.”
Todos los hechos que pasaron, provocaron que su ira y odio por no tener hijos se fuera agrandando y por ciertos acontecimientos, le echa toda la culpa a Juan, quien no busca, ni muestra interés en tener un hijo con ella, sino en solo tenerlo como mujer para ser aceptado socialmente. Como podemos observar que Yerma le dice a Juan: “¡Eso! Buscabas la casa, la tranquilidad y una mujer. Pero nada más ¿Es verdad lo que digo?” Su odio hacia Juan crece rápidamente, decidiéndose finalmente a matarlo.
En conclusión, se puede decir que, al no poder tener hijos Yerma, causa un terrible problema en su género y no puede cumplir con sus metas de vida, lo que provoca un gigantesco odio hacia ella misma y principalmente a su marido por lo que termina matándolo y por su gran honor que no rompe nunca con lo que pierde su única oportunidad.
Bien, pero todavía hay muchos errores, Gonzalo. Tratá de corregir más a consciencia.
ResponderEliminarGonzalo: Acordate que no entregaste el texto creativo. Subilo al blog para promediar con el 1(uno).
ResponderEliminarAdemás, no subiste el ensayo sobre La visita de la vieja dama, por lo que tenés un punto menos en la nota final. ¡Una lástima! Fue uno de tus mejores trabajos.
Saludos.