Transgresiones y problemas como madre y mujer de Medea.
En el siguiente texto vamos a analizar la transgresión al modelo clásico de mujer aceptado socialmente cuando se produce el desequilibrio como producto del error humano y acerca de los problemas con la maternidad. Sabemos que en Grecia los valores asociados a la figura de la mujer eran negativos y se deslizaban hacia el personaje de Medea. También tenemos el conocimiento que precisamente es como madre que Medea se convierte en la asesina por excelencia, encarnando el miedo primitivo de dejar desprotegidos a los hijos e, incluso, de utilizar poderes ilimitados para dañar a su cria desamparada.
Como mujer que ha sido abusada por un hombre, su figura despierta cierta simpatía, y en este sentido, Medea deviene una versión polarizada y extrema de la vulnerabilidad de toda mujer frente a un hombre. Esta representa, por un lado, a la mujer común y a la madre ateniense, víctima de la institución del matrimonio y de la exclusión del lugar que ocupa el ciudadano libre, único con participación activa en la vida cívica y política dentro del sistema democrático griego. Por otro lado, representa a la mujer asesina, vengadora implacable del destino de las mujeres, con voz propia y con una posición de lucha frente al lugar de marginación de la mujer. Es una víctima del amor, objeto del abandono y la traición del hombre. Al mismo tiempo, representa un sujeto femenino, una mujer con una posición activa en la lucha por encontrar un espacio propio en el lugar donde se instaura la diferencia entre los géneros.
Al mismo tiempo, la agresión femenina aparece como extraña dentro del rol tradicional de la mujer en la sociedad, asociado con la maternidad y la capacidad de cuido, protección y abnegación.
Por otra parte, en tanto Medea encarna (en versión extrema) los trazos negativos de la figura de la mujer en las representaciones griegas colectivas , ella representaría una faceta de la mujer como aquella que, al carecer de todo poder y por encontrarse totalmente a merced de un hombre, sólo puede optar por la traición para defenderse.
Los Griegos consideraban a las mujeres como social y biológicamente inferiores:"…Los hombres deberían engendrar hijos de alguna otra manera y no tendría que existir la raza femenina: así no habría mal alguno para los hombres.”
El padre no sólo es el que otorga nombre e identidad social al niño, sino quien tiene derechos de Amo sobre él, tanto respecto de su libertad como de su vida. Aún así, parece persistir el peligro de que la madre se apropie de su progenie, que pueda apropiarse del producto de su maternidad en vez de someterse a la norma cívica. Es por esto que, al asesinar a sus hijos, Medea se apropia de un derecho que en la Grecia Antigua sólo le pertenecía al padre, convirtiéndose de esta forma en la única y verdadera dueña de su descendencia. Matar a sus hijos sólo deviene, en un acto criminal en el caso de que sea la madre la que lo haga, dado que todo padre griego tenía el derecho legítimo de disponer de la vida de sus hijos.
Como madre, que deviene “criminal”, como en el caso de Medea, ahí donde el orden simbólico falla en poner un freno al “amor de sus “entrañas”. Es que el amor enlazado al orden simbólico, tendrá algo de lo sublime, mientras que dejado como puro y real, será un amor que lleve a la muerte. Para los griegos era una cuestión de moderación ya que, ellos sabían que los amores demasiado violentos no concedían a los hombres ni buena forma ni buena virtud, y que ninguna divinidad les era tan agradable como Afrodita, sólo si esta se les presentaba con medida.
Como podemos observar en claras palabras de Medea: "…Todo ha acabado para mí, y habiendo perdido la alegría de vivir, deseo la muerte, amigas, pues el que lo era todo para mí, lo sabéis bien, mi esposo, ha resultado ser el más malvado de los hombres. De todas las criaturas que sentimos y pensamos, nosotras, las mujeres, somos la especie más infeliz. “
Medea se rinde finalmente a la pasión. Bien sabemos cómo ejerce su venganza: un acto que no deja de espantarnos. La venganza de matar todo aquello que Jasón ama; su nueva mujer y sus dos hijos, lo más preciado para él. Elija la justicia por mano propia por sobre el amor que debería tener por sus propios hijos, con tal de lastimarlo en lo más profundo, presentando algo de la mujer más allá de la madre, porque en ese gesto ella sacrifica lo que le es más valioso con tal de herirlo para siempre.
Medea constituye una figura paradigmática de un sujeto femenino trágico, que de múltiples formas no corresponde con la imagen mística de la mujer. La figura de esta heroína representa una imagen literario provocadora, que se mueve al margen entre el rol de víctima de la mujer-madre, trasmitiendo por la tradición, y la posición del sujeto femenino, que se puede enfrentar de forma activa con los roles femeninos asignados socialmente.
Como conclusión, se puede decir que Medea es una mujer que, ante el dolor de ser engañada prefiere matar a sus hijos como venganza, en lugar de elegir el camino de la maternidad y el amor.Su amor a sus hijos es menor o queda en segundo plano. Por anteponerse en dolor narcisista de ser abandonada por otra mujer, eligió la venganza más cruel de todo por el amor a ella misma, una mujer que desafía las leyes y mandamientos de esa época sacrificando sus propios hijos para demostrarle al hombre que ella puede decidir y castigar.
Una mujer que finalmente no supo del amor, más que el de sí misma.
http://www.efba.org/efbaonline/bentolila2.htm
ResponderEliminarTodavía espero el ensayo personal según lo pedido en la consigna...